Consejos para la estancia en Florencia

• Los horarios son ligeramente diferentes a los nuestros. No esperéis ir a comer a las 15h; y en algunos restaurantes os “sugerirán” amablemente que os marchéis si ocupáis la mesa para hacer sobremesa.

• En Italia está prohibido fumar en todos los establecimientos públicos, y lo cumplen a rajatabla. Es normal ver grupos de gente fumando a la puerta de los bares, tratando de protegerse de la lluvia bajo un tejadillo. Aún así es fundamental permanecer relativamente en silencio, ya que los florentinos no tienen ningún problema en llenar un cubo de agua y lanzároslo por encima si consideran que hacéis demasiado ruido.

• Florencia se recorre a pie, no sólo porque no es excesivamente grande, sino porque la mayoría del centro histórico es peatonal, el transporte público va un poco por libre y en cualquier caso no hay dónde aparcar. En cualquier oficina de turismo (hay varias diseminadas por la ciudad y una justo en la plaza de la estación de tren de Santa María Novella) os darán el mapa de forma gratuita y os indicarán las posibles rutas a seguir.

• Sobre los mitos de que nadie paga transporte público en Italia… quien más quien menos se ha colado alguna vez. Lo cierto es que en los autobuses metropolitanos no hay control de billetes por parte del conductor. Esto, unido a la rabia que produce el total descontrol de horarios, las huelgas, y los atascos, incitan a muchos a colarse. El caso más típico es el de quien compra un billete de tren o autobús, y luego se sube sin pasarlo por la máquina para que lo marque, de forma que se puede reutilizar. Por si consideráis la opción: en las estaciones más concurridas o próxima a centros turísticos (caso típico: las paradas cerca de Santa María Novella, la estación de tren) se suben a menudo los revisores. Van vestidos de paisano y sólo muestran la identificación una vez se han cerrado las puertas. Suben varios a la vez, y una vez que están dentro, es casi imposible librarse de la multa, a menos que estéis estratégicamente posicionados junto a la máquina de picar. Podéis probar con el clásico: “no sabía que había que “ticarlo” en la máquina, y a pesar de que en el billete lo pone, no lo he entendido porque no hablo ni italiano ni inglés”, pero en general no cuela.

• El tren es un sistema de transporte relativamente fiable y económico en Italia. La estación central se llama Santa María Novella, y por la noche no es una zona demasiado recomendable. Sin embargo ahí se encuentran las conexiones con los autobuses metropolitanos y de largo recorrido. Está situada a unos 5 minutos andando desde el Duomo.

• Como último recurso, y porque conocen a los turistas, os pedirán que abonéis la multa al momento. Si la multa es de 50 € por ejemplo, aceptarán 20 con tal de que paguéis. Es posible que incluso pidan a vuestros compañeros que pongan el dinero. Si decís que no lleváis dinero encima, os pedirán el pasaporte o DNI. Estaría feo decir que lo mejor es enseñar el pasaporte, ya que como no consta vuestra dirección os la podéis inventar con total tranquilidad que la multa no llegará, así que no lo diremos.

• Si vas a vivir en la ciudad por un tiempo, una de las mejores opciones para moverse es la bicicleta. De todos modos, hay que tener cuidado y asegurarla bien, ya que los robos son frecuentes.